Hace ya casi 18 años que se marchó, imagino que cansada de pelear y luchar con una vida que nunca o, casi nunca, la trató con justicia.
Mi madre era hermosa con unos increibles ojos azules, ojos que reian poco y lloraban mucho. Ojos viejos que te miraban y te descubrían.
Era menuda pero con mucha fuerza aunque también descubrias en ella momentos de debilidad en los cuales se la veia perdida.
No fue una madre excesivamente tierna, los bebes la emocionaban, es cierto, pero según ibas creciendo su ternura caía con cuentagotas pero yo, la más "pegajosa" de los 3 extraño sus abrazos, muchas veces robados, extraño su seno cálido y su piel suave.
Era irónica, casi vitriólica, podía hacerte reír hasta las lagrimas pero también sabía darte en la línea de flotación.
También es cierto que transformaba su ternura en cuidarnos de una manera especial y yo sé, estoy segura, de que si ella hubiera estado muchas cosas por las que he tenido que pasar no hubieran ocurrido porque ella no me habría dejado sola ante ellas.
Era apasionada en su amores y en sus odios, a veces, casi más en estos últimos pero también se emocionaba con facilidad y sus hermosos ojos se llenaban de lagrimas que los hacían aún más transparentes.
Durante mucho tiempo no entendí su postura y me rebelé contra ella. Confieso que no fui una adolescente fácil (¿Hay alguna?) y que tuvimos sonoras peleas..bueno de adultas también las tuvimos pero hoy, pasados los años, puedo entenderla mucho mejor. Hoy, cuando me veo reflejada en mi hija de 15 años, comprendo todo por la que la hice pasar.
Su vida no fue fácil y un hecho la marcó para siempre: se fue guardando muchos secretos, guardando muchas vivencias que pienso que era necesario que nos hubiera contado pero que su educación y su visión de la vida le impidieron hacer.
Pero mi madre fue una mujer valerosa, una mujer que dio la cara en una pequeña ciudad de provincias hace casi 49 años y no se escondió del resto del mundo ante su supuesta falta.
De ella aprendí muchas cosas, con ella lloré y reí mucho también y, hoy día, casi 18 años después, aún sigo extrañandola, añorandola, necesitando su presencia aunque solo fuera para discutir con ella( cosa que seguro haríamos).
Estas pocas líneas son mi homenaje a una mujer tenaz, valiente, trabajadora, apasionada A una mujer hermosa por dentro y por fuera, a los ojos más hermosos que yo haya conocido,a la mujer con el rostro más tierno que yo adoraba besar, a la persona que más ha marcado mi vida y cuyo recuerdo permanecerá en mi para siempre.
Te quiero MAMA y estés donde estés sé feliz y sonríe porque tu sonrisa ilumina mundos.
me emocionan mucho tus palabras es enternecedor un beso
ResponderEliminar