Hay una bruma alrededor mio
hay una presencia que lo envuelve todo
Hay una sensación constante a mi alrededor
Camino envuelta en ella, como en un manto de niebla,
que distorsiona cualquier otra sensación.
Es cierto que rio...que hablo...que sueño...
pero esa bruma, esa niebla, sigue agazapada dentro de mi,
presta a salir a la primera oportunidad.
Tristeza...
Tristeza constante en mi alma y en mi mente
Tristeza por haberte perdido
Tristeza por mis sueños dormidos
Tristeza que atenaza mi alma y la vuelve pequeña
Tristeza compañera inseparable de mis días
Tristeza que reposa en mi almohada y vela mis sueños
Tristeza...querida tristeza...querida amiga...
Llevamos demasiado tiempo juntas...
Llevamos demasiados días caminando ...
Me llevas de la mano...me envuelves...me desnudas...
Quisiera, mi tristeza, guardarte en una caja
Quisiera, mi tristeza, encerrarte en una lata
Quisiera, mi tristeza, no sentir más tu garra
Quisiera; mi tristeza, que soplaras en otra playa
Quisiera, mi tristeza, que pronto te marcharas...
jueves, 20 de diciembre de 2012
miércoles, 19 de diciembre de 2012
NAVIDAD
Luces, bolas, campanillas, villancicos...
Se acerca la Navidad...
Días en los que todos, supuestamente, nos envolvemos en un manto de paz y buenos deseos...
Hubo un tiempo en el que sentía la magia de estos días.
En los que mis ojos brillaban mirando las luces, poniendo el árbol y el belén, comiendo turrón.
Eran los días de mi niñez, cuando la llegada de estos días, traía una cálida ilusión, una alegría en el aire...
Pero poco a poco esa magia de la Navidad se fue perdiendo y de nuevo la recuperé en el brillo de los ojos de mis hijos, en su ilusión por esos días, en su inocente alegría.
Hoy, cuando ellos ya son mayores, cuando falta gente que se fue, cuando hay huecos vacíos en la mesa y en el alma, quisiera recuperar esa magia que un día me envolvió.
Yo sigo creyendo en la magia de la Navidad pero ya no consigo sentirla, solo puedo vislumbrarla en los ojos brillantes de los niños ante luces de colores, en sus caras ilusionadas ante una cabalgata de Reyes...
Esta magia, este montó de buenos deseos, deberían acompañarnos todo el año, deberíamos dejar que nos inundara, nos mojara, para el resto del año.
Por desgracia las cosas no son así. El día a día, los problemas, la crisis...todo hace que se nos olviden esos momentos mágicos que sentimos alguna vez.
Espero, deseo, para quién lea esto, incluso para mí misma,poder sentir, aunque sea por un instante... por un momento... la magia de la Navidad como cuando era una niña.
Volvamos a ser niños
FELIZ NAVIDAD
Se acerca la Navidad...
Días en los que todos, supuestamente, nos envolvemos en un manto de paz y buenos deseos...
Hubo un tiempo en el que sentía la magia de estos días.
En los que mis ojos brillaban mirando las luces, poniendo el árbol y el belén, comiendo turrón.
Eran los días de mi niñez, cuando la llegada de estos días, traía una cálida ilusión, una alegría en el aire...
Pero poco a poco esa magia de la Navidad se fue perdiendo y de nuevo la recuperé en el brillo de los ojos de mis hijos, en su ilusión por esos días, en su inocente alegría.
Hoy, cuando ellos ya son mayores, cuando falta gente que se fue, cuando hay huecos vacíos en la mesa y en el alma, quisiera recuperar esa magia que un día me envolvió.
Yo sigo creyendo en la magia de la Navidad pero ya no consigo sentirla, solo puedo vislumbrarla en los ojos brillantes de los niños ante luces de colores, en sus caras ilusionadas ante una cabalgata de Reyes...
Esta magia, este montó de buenos deseos, deberían acompañarnos todo el año, deberíamos dejar que nos inundara, nos mojara, para el resto del año.
Por desgracia las cosas no son así. El día a día, los problemas, la crisis...todo hace que se nos olviden esos momentos mágicos que sentimos alguna vez.
Espero, deseo, para quién lea esto, incluso para mí misma,poder sentir, aunque sea por un instante... por un momento... la magia de la Navidad como cuando era una niña.
Volvamos a ser niños
FELIZ NAVIDAD
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